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ENTREVISTA CON RAQUEL PRIETO, 'MENCIÓN ESPECIAL' EN LA VIII EDICIÓN DE NUESTRO MÁSTER
de Administrador MBA GC - sábado, 13 de octubre de 2012, 11:21
 

Raquel Prieto, cambia hormigón por intangibles

Raquel Prieto es ingeniera técnica de Obras Públicas y máster en Evaluación de Impacto Ambiental. 

Ha trabajado en las infraestructuras, en concreto en conservación de Carreteras como responsable del Área de Explotación, y también en construcción de Carreteras, en el control de la ejecución 

y medición de obra como Asistencia Técnica a la Dirección de Obra. Siempre atenta a la calidad de ejecución, al impacto ambiental y al proyecto bien rematado. 

Ante la crisis de inversión en la obra pública decidió cambiar de sector y acaba de finalizar de forma sobresaliente el MBA en Empresas e Instituciones Culturales. Raquel tiene valor para afrontar 

nuevos retos y aportar una mirada distinta al ámbito de lagestión cultural.


Raquel, por favor, explica este salto de un sector tan técnico como las Obras Públicas al sector cultural.

En primer lugar buscaba una nueva oportunidad laboral ante la deriva del sector de la construcción con motivo de la crisis, y especialmente el de la obra pública. Este sector sufrió una paralización 

especial en 2008 debido a los recortes de gasto público, por lo que decidí, en vez de insistir sobre lo mismo, buscar otros posibles ámbitos de trabajo.

El sector cultural me parece un ámbito de oportunidad y de futuro: frente a lo que se observa en otros sectores productivos, la gestión cultural no parece admitir la deslocalización; es un sector 

que, debido a su singularidad, pertenece a cada país. 

Por otra parte, me parece importante que cualquier modelo económico esté basado en la cultura, sea porque pone uno de sus pilares en ella, sea porque la introduce de manera transversal 

en todas y cada una de las áreas de desarrollo, como instrumento para favorecer la cohesión social (construir sociedad) y poder llevar a cabo un desarrollo sostenible. 

Finalmente, la cultura forma parte importante de mi tiempo libre y mi experiencia vital, y me apetecía explorar la posibilidad de conjugar mi pasión personal con una formación dirigida al ejercicio 

de la gestión cultural.


Tu relación anterior con el sector cultural ¿cuál ha sido? y ¿de qué tipo?

Personalmente he vivido la experiencia de contar con acceso a la cultura desde diferentes entornos. Podría empezar por el bibliobús que llegaba a mi pueblo, luego la biblioteca, el cine, 

las exposiciones... en Zamora, y posteriormente en Valladolid, como fiel espectadora del Festival de Teatro de Calle, la Seminci, la sala Ambigú, los cines Casablanca, o las exposiciones 

de fotografía de la sala de San Benito.

Los años que pasé en Valladolid han tenido un efecto muy importante en mi desarrollo personal, y me han demostrado en la práctica la capacidad de formación y enriquecimiento que se puede 

proporcionar a las personas a través de una buena gestión cultural.


¿Qué objetivos (o sueños, ¿por qué no?) buscabas al matricularte en el MBA?

El objetivo principal ha sido formarme para poder acceder a un sector profesional que me entusiasma. Y un sueño sería poder proporcionar a otras personas experiencias similares a aquellas 

a las que yo he tenido acceso, experiencias que han sido capaces de provocar transformaciones en mí.


¿Hasta qué punto los has visto satisfechos?

Creo que es importante adquirir una formación rigurosa en este campo, debido a las propias características del sector, y a la importancia que le concedo: no basta con la afición y las buenas 

intenciones. Y creo que este MBA me ha proporcionado la base necesaria para que, si se diera el caso, pudiera iniciar mi carrera como gestora cultural, con unas mínimas garantías 

desde el punto de vista más personal, en el que procuro ser muy exigente con lo que ofrezco. 


¿Cuáles han sido los contenidos, profesores o temas que más te han sorprendido y estimulado durante el curso? 

Considero esencial la formación económica que he recibido, de la que yo carecía, que fue brillantemente desarrollada por Héctor López. 

En relación con un ámbito que me gusta especialmente por venir de donde vengo, el urbanismo, destaco la participación de Francesc Muñoz con su genial desarrollo del concepto de "urbanalización". 

También destaco a José Tono como ejemplo de persona con gran capacidad de sacar a delante proyectos muy ambiciosos, con una formación impecable, capaz de fundamentar contenidos; 

a Rosina Gómez-Baeza, por su sencillez, su habilidad para transmitir conocimiento a través de la experiencia de una gestión impecable y honesta; a Fernando Bercebal por su gran habilidad 

en el trabajo de equipo con grupos y su exposición sobre el teatro de creación -devising theatre-, y por supuesto su amabilidad en los momentos que he tenido que recurrir 

a él para la elaboración del proyecto fin de MBA; a Chus Santos, por lo bien que comunica y desarrolla el concepto de storyteller, y a Guillermo Spottorno por su magnifica clase sobre marketing on-line. 

Me ha gustado también especialmente descubrir a Horacio Fernández y su visión del fotolibro.


Entre todas las visitas realizadas, de gran interés todas ellas, destacaría la emoción que me causó la visita al teatro de La Abadía, y el viaje realizado a mi tierra, donde me sorprendió muy gratamente 

la propuesta de la Fundación Sánchez Ruipérez y la gestión del Ene (Museo de la Energía) en Ponferrada.


Y para finalizar una anécdota, la de encontrarme una mañana de sábado, sin previo aviso, a Jose Miguel López, al que sigo desde hace años en su programa Discópolis de Radio 3, quien a última 

hora tuvo que hacer una sustitución de emergencia, la cual resolvió con una clase muy amena sobre la historia de la música popular de los últimos años.


Has gestionado proyectos de distinta naturaleza en tu profesión. ¿Encuentras coincidencias en los procesos, en las habilidades necesarias para desarrollar proyectos culturales?

Sí, podría decirse que al final de cuentas todo es gestión. Y, en general, el trabajo asociado a la construcción como la conservación de infraestructuras tiene más de gestión que de ingeniería 

especializada. Con la diferencia de que este último es un sector muy definido, muy regulado a través de la normativa, y donde la creatividad se pone al servicio de la gestión para la resolución 

de los problemas que surgen en el día a día.

Me gustaría comentar el magnifico caso expuesto por Agapito Pageo: “El toro de Osborne”. Este caso tiene mucho que ver con la explotación de la Red de Carreteras del Estado, ya que creo 

que sentó un precedente muy importante en esta materia, debido a que posteriormente ha sido utilizado para la defensa de instalaciones en las zonas de afección 

de las carreteras estatales. Ejemplo que ilustra la interconexión de dos sectores que, en principio, podrían parecer totalmente ajenos.


Realizaste tus prácticas obligatorias. ¿Qué modelo de empresa fue y que bagaje te llevas?

He tenido la oportunidad de realizar mis prácticas en el Centro Cultural Europeo Eureka en Santander, ciudad donde resido actualmente. Se trata de una pequeña asociación que, a nivel personal, 

me ha servido para conocer a personas muy valiosas, a las que quizás no habría tenido acceso de otra manera. Y a nivel de conocimiento, me ha proporcionado una oportunidad 

para conocer la forma en que se lleva a cabo una gestión a pequeña escala (de personas, presupuestos y proyectos disponibles). Y apreciar cuánto se puede lograr 

con unos medios limitados pero con mucha ilusión. En la actualidad sigo colaborando con ellos, ya que supone una oportunidad de continuar con un trabajo de gestión cultural a corto y medio plazo.


Comenta brevemente el proyecto fin de máster por el que te grupo recibió la calificación de sobresaliente.

El proyecto ha consistido en la producción y justificación de una intervención artística en la naturaleza, a través de música en directo, fotografía y teatro de creación para el trabajo de teamwork 

y desarrollo de habilidades sociales, enfocado en un primer momento al mundo empresarial.

La iniciativa partió de uno de los miembros del grupo, que toca en un grupo de música en su tiempo libre y está muy interesado en obtener una buena acústica; la propuesta recibió el apoyo 

inmediato de todos los miembros del equipo. Desde un punto de vista personal, la iniciativa encaja en mis intereses por varios aspectos. En primer lugar, debido 

a mi experiencia como espectadora durante años del TAC (Festival de Teatro y Artes de Calle) de Valladolid, me atrae especialmente el hecho de llevar una intervención 

artística a espacios no convencionales; por otra parte, el planteamiento del proyecto encaja con mi preocupación por controlar el impacto de cualquier actividad en la naturaleza, 

la defensa de ésta y la sensibilización ambiental; finalmente, como he indicado, pienso que una buena gestión cultural debe incluir entre sus objetivos la formación del público, dando 

gran importancia a los contenidos.

 

¿Se podría decir que tu visión de la cultura, tanto del mercado cultural como del sector institucional, se ha transformado después de hacer el máster?

Por supuesto: ahora tengo una visión más amplia e ideas más claras. Cuando acudo a algún evento cultural, presto mucha atención, en la medida de lo que como espectadora puedo ver, 

a la concepción, discurso, producción, detalles de la instalación, patrocinios, giras, etc.


Para finalizar: Te apasiona la fotografía, has realizado talleres, te ejercitas,…,  ¿en qué clase de proyectos fotográficos te gustaría participar como profesional de la gestión cultural?

La fotografía me apasiona como espectadora, pero también como fotógrafa amateur. Con vistas a la gestión cultural, pienso que esta ambivalencia podría resultar enriquecedora. 

En el fondo, pienso que ambos aspectos están muy unidos, ya que pienso que el desarrollo de las facultades críticas resulta especialmente importante en un artista que utiliza la fotografía como medio 

en el siglo XXI; dicho de otra manera, lo que distingue a un buen fotógrafo, como a un buen gestor de la especialidad, es la capacidad de distinguir una imagen con vida propia, 

con contenido, iluminadora, de una convencional. Personalmente, pienso que esta distinción no debe plantearse a nivel individual, sino teniendo en cuenta su integración 

en un grupo de imágenes que permita articular un discurso visual: esto se puede materializar mediante la construcción de fotolibros, exposiciones temáticas, ensayos fotográficos, etc. 

Me interesa la fotografía que va más allá del registro (más o menos estilizado) de la realidad, la que decide ser un instrumento crítico de conocimiento, de análisis y de reflexión, a través de la belleza.


Gracias Raquel por tus respuestas. Todo el equipo del máster te desea lo mejor y que tus proyectos se hagan realidad.